El reto
Una federación con múltiples disciplinas afrontaba un problema de saturación en sus redes sociales: la enorme cantidad de competiciones nacionales e internacionales hacía que lo realmente estratégico —la visibilidad de las selecciones absolutas en el ámbito internacional— quedara diluido. El ruido era tan alto que los logros más importantes pasaban desapercibidos.
La solución
Desde Sentrenta detectamos este punto crítico y diseñamos un plan de redes sociales con un enfoque claro: dar protagonismo a lo esencial sin perder la cobertura global.
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Historias para el día a día: trasladamos la actividad de categorías nacionales a Instagram Stories, manteniendo la información sin saturar el feed.
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Reels para las selecciones absolutas: potenciamos los equipos internacionales con contenidos en vídeo, aprovechando el auge del formato. Además, los publicamos como posts colaborativos con los deportistas, multiplicando el alcance gracias a sus seguidores y a la comunidad de la federación.
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Creatividades por disciplina: diseñamos un sistema visual coherente que ordenaba cada modalidad y hacía más reconocible la información.
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Cobertura específica de grandes eventos: preparamos piezas gráficas y narrativas propias para cada campeonato internacional, generando un relato más sólido y memorable.
El resultado
La visibilidad de los equipos absolutos se multiplicó, las redes sociales ganaron orden y coherencia, y la comunidad percibió con mayor claridad dónde estaba el foco. El plan permitió informar de todo sin perder de vista lo más importante: dar valor a los equipos nacionales que representan al país en la élite internacional.
Crecimiento continuo
Una comunidad digital activa y en expansión.
Comunicación clara
Mensajes alineados y coherentes en todos los canales.
Visibilidad reforzada
Más impacto para selecciones, clubes y deportistas.

El proceso en profundidad
Para llegar a una estrategia clara primero fue necesario detenerse a analizar y escuchar. El problema no era solo la saturación de contenidos, sino la falta de jerarquía en la comunicación. Todo se mezclaba: competiciones de base, actividades nacionales e internacionales, logros de selecciones absolutas… y en esa mezcla lo esencial se perdía.
1. Reuniones con responsables de cada disciplina
Empezamos por sentarnos con los responsables técnicos y de comunicación de cada área. Ellos conocían mejor que nadie las necesidades de sus modalidades, el calendario y la importancia relativa de cada evento. Esa escucha activa fue clave para detectar qué debía tener visibilidad inmediata y qué podía comunicarse de otra forma o en otros formatos.
2. Estudio de las redes sociales de los deportistas
En paralelo, analizamos cómo estaban trabajando su comunicación los propios deportistas. Encontramos que muchos tenían un gran potencial desaprovechado: seguidores fieles, comunidades activas y un espacio digital que podía alinearse con el plan global. Entendimos que el proyecto no solo debía ordenar la comunicación de la federación, sino también servir de apoyo y acompañamiento a los atletas, reforzando su impacto.
3. Auditoría de canales
A continuación realizamos un análisis detallado de todos los canales existentes: X, Instagram, Threads, Facebook y LinkedIn. Revisamos qué tipo de mensajes se compartían en cada uno, con qué frecuencia y cuáles eran sus resultados. El objetivo era dar un rol específico a cada plataforma y evitar duplicar esfuerzos.
4. Evaluación del impacto
No solo miramos la actividad publicada, sino también la respuesta recibida. Qué contenidos funcionaban mejor, qué formatos (fotos, vídeos, reels) generaban más alcance y qué comunidades estaban más activas. Con esos datos pudimos definir que las selecciones nacionales absolutas debían ocupar el espacio central, apoyadas por una cobertura más ligera de la base y las competiciones menores.
5. Presentación y validación
Con toda esta información elaboramos un plan estructurado que presentamos a las direcciones deportivas. El enfoque fue bien recibido porque respondía a una necesidad real: ordenar la comunicación, dar foco a lo estratégico y a la vez mantener la visibilidad del resto de actividades. El proyecto se aprobó y se puso en marcha con un consenso claro.

Conclusion
Cuando la comunicación encuentra su orden, lo importante deja de perderse en el ruido y empieza a brillar con toda su fuerza.
“Lo que más valoré de este proyecto fue trabajar de la mano de cada disciplina y de los propios deportistas. Escuchar sus necesidades y darles un papel activo en la estrategia nos permitió construir un plan realista y útil. Al final, la comunicación funciona como el deporte: cuando todos reman en la misma dirección, los resultados se multiplican.”

Natàlia Torné
Fundadora & CEO Sentrenta
Hagamos que las cosas pasen
No dejes que vuestro esfuerzo pase desapercibido. Juntos hagamos que se escuche.
En Sentrenta te acompañamos con constancia y estrategia para transformar tu comunicación en resultados. No somos un proveedor, somos parte de tu equipo.
Directora de Sentrenta




